Gas natural

gas natural
 

El gas natural se encuentra en el subsuelo terrestre o marítimo que sale de los hidrocarburos ligeros, produciendo una combustión limpia, ya que emite una menor cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera. Gran parte del gas natural (aprox. 70%) está formada por el gas metano. Esto hace del gas natural un combustible altamente valorizado y utilizado en todo el mundo.

El gas natural es una energía moderna y versátil, utlizada en industrias, comercios, residencias y vehículos. La modernidad de esta fuente de energía se traduce en comfort, economía, comodidad y seguridad para sus consumidores, tomando siempre en cuenta el respeto hacia el medio ambiente.

Gas natural – el primero de los recursos energéticos fósiles

El gas natural se impone cada vez más como fuente energética. Desde su extracción, pasando por el transporte, hasta su combustión, se puede emplear de forma muy racional y ahorrando costes. Es perfectamente adecuado para las técnicas de calefacción que persiguen el ahorro energético, como por ejemplo la técnica de condensación.

Energía fósil, totalmente cuidadosa con el medio ambiente

De los suministradores de energía, el gas natural es el más compatible con el medio ambiente. Las emisiones de CO2, que se forman durante la combustión, son las más bajas de todos los recursos energéticos fósiles.

Funcionamiento seguro

Los actuales sistemas de calefacción y agua caliente a gas ofrecen un alto nivel de seguridad, ya que cada aparato está sometido a procedimientos de homologación europeos muy estrictos. Además, el gas natural seguirá estando disponible en cantidades suficientes, durante muchas décadas. En el caso de las viviendas de nueva construcción, la gran mayoría están conectadas a la red de gas. Incluso sin tener que realizar grandes modificaciones en el edificio, en caso de no estar conectado a la red de gas, se pueden aprovechar las ventajas de este recurso energético, empleando aparatos de calefacción y calentadores de agua preparados para su funcionamiento con gas gases licuados, butano o propano, envasados en botellas, o incluso distribuidos y almacenados en pequeños tanques. Su instalador de calefacción le informará con mucho gusto.

Gas propano

El gas propano tiene un elevado poder calorífico y es la mejor opción para quienes tienen una necesidad de consumo de gas más intenso, particularmente en las áreas de restaurantes, hoteles o casas. Este tipo de gas proporciona ahorro de energía, así como bajos costes de mantenimeinto. El gas propano permite diversos usos como: agua caliente (calentadores o calderas), calefacción (central o por suelo radiante) y de cocina (estufa, horno, parrilla, equipo de Catering).